Reflexión durante la representación de #LaMareDelsPeixos 18/12/2017

Los escenarios deben ser espacios más permeables a las prácticas educativas (especialmente las artísticas). La colaboración entre centros educativos, artistas y profesionales abre las puertas a que las prácticas educativas no se queden entre las cuatro paredes del aula, a que la creación artística no se quede fuera, y a que los resultados no sean “obras escolares” que por ser escolares se permitan tener una calidad o un marco diferente a las no-escolares.

Que no sean simulaciones, sino creaciones artísticas con exigencia en el resultado final. Que transmitan, entretengan, hagan sentir y asombren, pero con procesos educativos detrás.

Que las alumnas y alumnos se encuentren ante los retos y presiones con las que se encuentran artistas profesionales constituyen aprendizajes mucho más profundos que las simulaciones en entornos controlados donde “si algo sale mal, bueno, es escolar”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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